¿Por qué los americanos nos llevan tanta ventaja?

En mi último viaje a los Estados Unidos de América, tuve la oportunidad de hablar y entrevistar a más de una docena de emprendedores y empresarios que me ayudaron a entender un poco mejor por qué ellos nos llevan tanta ventaja a los del mundo hispanohablante.

Pero antes de contarte lo que aprendí, déjame primero hacer una advertencia: hay cosas de las que hablaré que no son más que mi percepción personal, basado en mi experiencia y en lo que he visto con mis propios ojos. No escribiré estas palabras con la intención de ofender, sino de hacer un llamado a la reflexión para mejorar la situación actual de los países hispanos. Hay ciertos casos en los que generalizaré (sé que no se debe generalizar pero a veces, la generalización ilustra muy bien la realidad predominante) basado en lo que la mayoría de personas hace, piensa o dice. No tengo ninguna intención de ofender a los más nacionalistas, pero tengo el derecho de expresar mi opinión.

Habiendo hecho esta advertencia, pasemos a lo que percibo del por qué los americanos nos llevan tanta ventaja:

Las diferencias entre los Estados Unidos de América y los países hispanos son enormes. Y diría que todo se basa en una sola cosa: la mentalidad (sé que suena a cliché, pero déjame explicarte por qué lo digo). Los empresarios y emprendedores norteamericanos creen que lo que quieren conseguir, es posible conseguirlo y al creerlo, lo consiguen. Creen que hay oportunidades para todos, que el éxito está accesible a todo el que esté dispuesto a trabajar por él y creen que todo es posible sin importar la situación económica, la condición social o la raza. No estoy diciendo que basta con tan solo “creer” para conseguir algo, pero éste es sin duda un requisito inicial que no puede faltar.

El segmento de emprendedores y empresarios hispanos, en cambio, está lleno de creencias limitantes y al mismo tiempo, está lleno de conformismo. Existe la creencia de que el gobierno y otras entidades, son las responsables de nuestro éxito o fracaso y que sin su ayuda, no podremos lograr nada considerable. Se cree que los recursos disponibles son escasos y que no hay suficiente para todos. Y para compensar estas creencias y no morirse de depresión por culpa de ellas, se conforman con la situación actual, no aspiran a mucho para que no hayan decepciones y cualquier persona que tenga la meta de tener más de lo que necesitaría para vivir, se le tacha de codicioso.

Se tiene la fuerte creencia de que lo que nos impide tener éxito no tiene que ver con nuestra mentalidad sino con el país en el que vivimos.

He conocido a estadounidenses que viven en Tailandia, Filipinas, Bali y otros países muy lejanos a EUA y aún así tienen mucho éxito en sus negocios. El país donde viven no es un factor determinante en su éxito, sino la mentalidad con la que llegan al país donde viven.

En el mercado hispano se suele escuchar la frase: “aquí es diferente, aquí no tenemos las oportunidades que los Americanos tienen“. Esta frase tiene su grado de verdad, pero no es por eso que tenemos menos éxito que los americanos.

Veamos por ejemplo: la formación. Las personas de éxito en los Estados Unidos de América invierten grandes sumas de dinero en formarse y educarse y así disponer de las herramientas mentales que les ayudarán a crearse las oportunidades que los llevarán a conseguir las metas que quieren, mientras que el mercado hispano, espera recibir la formación gratis por parte del gobierno a través de subvenciones o becas. ¿Qué nos indica esta situación? que los americanos se crean las oportunidades ellos mismos, no esperan a que se las den en bandeja de plata.

Hay una cita de Francis Bacon que dice: “un hombre sabio se crea más oportunidades de las que encuentra.” En otras palabras: si los demás (familia, amigos, gobierno, sociedad, etc.) no te dan las oportunidades que necesitas, debes creártelas tú mismo. Pero este es un pensamiento muy aterrador para muchos hispanos. Siempre será más fácil dejar la responsabilidad en manos de otros.

Otra de las diferencia que se ve en los EUA es que el éxito se felicita, no se recrimina. La ambición es una cualidad positiva, no negativa. Los millonarios se fomentan, no se critican.

En los países hispanos, predomina la creencia de que el dinero es algo malo y por lo tanto, un motivo de vergüenza. Tampoco es raro encontrar personas que piensen que los millonarios son todos corruptos y tramposos que han hecho algo ilegal para conseguir lo que tienen. Hay muchos ricos corruptos, es verdad. Y también hay muchos pobres corruptos. No se trata de cuanto dinero tiene la persona que es corrupta, sino de sus valores.

Desde luego, los Estados Unidos de América no es una nación perfecta ni libre de problemas (no existe ninguna que lo sea). Hay muchos americanos viviendo en la pobreza y con serios problemas económicos (como en cualquier lugar del mundo). Pero soy un ferviente creyente en que muchas personas que tienen problemas económicos, los tienen por haber tomado decisiones erradas en sus vidas, con sus carreras, con su formación y con su manera de afrontar los obstáculos que se les presentan.

La vida no es un viaje fácil de emprender y el éxito no se consigue a través de uno o dos pasos. Muchos emprendedores y empresarios americanos lo saben y no paran de luchar hasta que lo consiguen. Los del mercado hispano esperan que los demás les solucionen sus propios problemas y creen que si la vida les da limones, es porque eso es lo único que se merecen.

Sé que muchas personas al leer este artículo dirán: “es lo que hay“, “así somos y así seremos“, “¿qué le vamos a hacer?“. Estas personas no creen en el cambio ni en el progreso, sino en conformarse con la realidad.